Modest Mussorgsky. “Cuadros de una exposición”. Parte 9. “ CATACUMBAS”

 

Las catacumbas.

¿Qué son?

Cuanto más avanzamos en esta maravillosa obra épica, similar a una Ilíada musical, más obviamente así llamados “Cuadros” no han pasado ni en el segundo ni en el tercer nivel, pero mucho más allá.

Por supuesto, es la confesión de Mussorgsky desde el inicio hasta el final.

Tenemos ante nosotros la personalidad de Modest Petrovich expresada en todos los temas que ya existían en una u otra forma en su alma, su cerebro, su cuerpo. En otras palabras, es El mismo.

Como he dicho al principio de mi narración, los “Cuadros” eran solo un estimulante, como un disparador, que genero su deseo de expresarse en su totalidad.

Al igual que Liszt en su Sonata Mephisto expreso sus más íntimos pensamientos, Modest Petrovich también se manifestó en esta obra, y en ella escuchamos los ecos de casi toda su vida musical. Aquí nos encontramos con fragmentos de sus oberturas, pasajes musicales y técnicas de “Boris Godunov”, “Khovanshina”, del ciclo vocal “Detzskaya”(“Enfantines”), “Bloji” (“ Pulgas”), “Sorochynskaya Yarmarca (Feria)….

En resumen, se manifestó completamente en el piano, expresó su filosofía de la vida y también revelo sus sentimientos y pensamientos más íntimos. Pues, las catacumbas son, sin duda, el centro del drama narrativa.

¿Qué vemos a primera vista? Sonidos estáticos de diferente volumen. (2.53-3:03) Así tocan los pianistas durante más de un siglo. Pero intentaremos echar un vistazo más profundo a esta estática. Vamos a alejarse del “Cuadro” que no expresa mucho: Hartmann ha representado a sí mismo en las catacumbas romanas. Mientras tanto eso ha dirigido el curso del pensamiento de Modest Petrovich al otro mundo, el de las tumbas. (3.55)

Mirando más de cerca al texto vamos a anotar en la música la personalidad de Modest Petrovich, su personalidad como un hombre y no solo como un compositor – ilustrador de la imagen que en el primer momento le provoca asociaciones únicamente de los sonidos estáticos, pesados como una piedra.

Vamos a recordar estos pocos sonidos que llevan el nombre del cuadro – “Las Catacumbas” (4:41–5:53) … Y la transición al “Paseo” (Promenad”) en menor.

A primera vista, no nos dice nada. Pero si vamos a profundizar vemos la técnica utilizada por todos los compositores que Modest Petrovich valoraba como sus maestros, y en primer lugar Schumann. Estos son las Esfinges, es la misma idea.

Estos son misteriosos sonidos interpretados en general en forma estática, pero es más probable que impliquen la necesidad de obligar a la Esfinge a hablar.

En ese caso, debe ser trémolo para demostrar que la Esfinge comenzó a hablar.

Hay muchas interpretaciones de la “Esfinge” de Schumann, en la que codifico su nombre y apellido. Algunos músicos tocan de forma estática mediante acordes separados, otros tocan trémolos tratando de hablar con las Esfinges para que ellas cuentan su secreto.

En resumen, esta técnica y estas declaraciones implican una gran improvisación y lectura de secretos de la Esfinge.

Antes de Schumann, esta idea fue desarrollada por los compositores del periodo anterior a Bach. Bach amaba cifrar su nombre, todos sabemos su Fuga B-A-C-H (7:28–7:31)

Este tema, donde está cifrado su nombre, se ha desarrollado muchas veces por el propio Bach, y después, hasta antes de nuestro tiempo. Incluso Alfred Schnittke componía fugatas y fugas sobre este tema.

Dimitri Shostakovich ha cifrado su nombre también. En pocas palabras, cada compositor tiene su propia Esfinge en la que encripta su enigma.

Trataremos de desentrañar la Esfinge de Modest Petrovich, que no va a ser muy difícil si conocemos la época y el carácter ruso, o, usando la terminología de ahora, el psicotipo de un hombre indígena ruso, notable, muy sensible, con la psique muy delicada, de alta inteligencia, que lleva sobre sus hombros el peso de la dura vida rusa (un drama permanente), sabe el destino del pueblo, de los intelectuales, y de los individuos.

En pocas palabras, todo el complejo de los problemas rusos, a que se superponen eventos personales.

Al analizar de forma retrospectiva las preguntas de la vida, la muerte y el cifrado, veremos la presencia de Modest Petrovich no solo en los “Paseos”, donde, según El mismo, El simplemente pasea y reflexiona en sus diferentes estados de ánimos. Está presente en casi todas las piezas, excepto las caricaturas, parodias y escenas de género.

Lo vemos en todos los principales plexos nerviosos de esta epopeya, pero en forma oculta. No hace alarde, pero su rostro se muestra (ya hemos hablado de las técnicas de montaje de cine).

Imagínese este proceso cinematográfico: vemos el rostro del héroe, y luego se vuelve transparente, pasa a en segundo plano y aparecen las imagines de su vida, diferentes situaciones,…. pero su cara, sus ojos y el alma sigan apareciendo con más o menos claridad.

Los cineastas saben hacer este tipo de montaje muy bien, especialmente en nuestro tiempo, lo hacen con todo tipo de matices.

Pues, desde luego es una técnica cinematográfica más creada por los músicos y compositores.

El cine solo había copiado todo de las composiciones musicales.

¿Recuerda como Modest Petrovich se está asociando? ¿Qué modo de música eligió para describir a si mismo? El espíritu muy claro.

Es casi pentatónica, y eso es el material que va a aprovechar el Debussy más tarde (11:02–11:08) con un solo pequeño cambio. (11:08–11:15)

Así vemos la transparencia de su alma eslava la que Él se cifro (11:19–11:26).

¡Esto es absolutamente divino! Es la imagen impresionista de una fuente eslava transparente, desde tiempos precristianos, que se expresa en esta melodía, maravillosa y amada por todo el mundo. Al igual que todo el mundo ama la introducción al Primer Concierto de Tchaikovsky (11:53–11:57), donde Piotr Ilich relata la creación del universo. Los siete acordes del inicio del Concierto son las siete fases de la creación del universo. Piotr Ilich crea su propio mundo. El presenta al público este Concierto y su nuevo mundo.

Me gustaría volver a lo que dije en la pieza anterior: cuando un musico es consciente de lo que hace, el público, la gente no profesional también, comprende, incluso sin darse cuenta, la importancia de su mensaje.

¿Por que todo el mundo conoce el tema del “Destino” de la 5a Sinfonía de Beethoven? Porque en estos 4 sonidos se ha aportado muchos significados.
Del mismo modo todos conocen y aman a la introducción del Concierto de Tchaikovsky, a la cual Piotr Ilich ha invertido la enorme cantidad de significados, toda su vida, ha creado su mundo con los cuatro sonidos. (13:03 – 13:06)

Lo mismo ocurrió con Modest Petrovich, que a través de esta consonancia (13:10–13:20) en la frontera entre Asia y Europa dibuja su retrato en un idioma asiático casi pentatónica.

Por supuesto, es la influencia de su sangre, pura eslava, de las tribus eslavas salvajes, de la pureza perfecta.

Ciertamente Él no pensaba de esta connotación filosófica que repasamos ahora, pero su alma estaba llena de esta consonancia (13:52 – 13:55). Entonces, tenemos aquí Modest Petrovich en el estado de equilibrio.

Ahora, recordando del “Castillo viejo”, vamos a revisar nuestros recuerdos como en una película, como si ya ha vivido una vida para llegar aquí a las catacumbas.

La pieza “Catacumbas” es el centro neurálgico de la obra, todo se superpone aquí. Veremos ahora y ustedes entenderán lo que quiero decir. Por lo tanto, primero haremos una pequeña retrospectiva.

Pues, (14:30-14:37) este es el espíritu de Modest Petrovich. Ahora mira lo que pasa cuando aparecen menores por primera vez, la obra menor (14:41-14:53). Ya hemos rastreado sus orígenes: se trata de Tarantella, pero Modest Petrovich, quería o no quería, ha expresado aquí a sí mismo, pero en menor. Mira lo… (15:05-15:22)

Modest Petrovich está allí! El mismo vivió en este castillo. El próximo drama se basa en una canción popular bielorrusa que habla sobre la vida dura, el terrible destino bestial y eterno (15:43-15:57) De nuevo, es Asia que esta codificada, un tono asiático casi japonés. Es casi asiático pentatónico, el grano y la sangre de Asia que viven en estas tribus eslavas, y, ya que la música es la sangre, Modest Petrovich se ve, oye y siente a través de la música de su alma (16:34-16:46) El mismo tono, la misma persona, la misma alma. ¡Es increíblemente interesante y profundo!

¿Modest Petrovich se daba cuenta? No sé. ¡Y eso no importa para nosotros! Lo que cuenta es lo que sale de debajo de la pluma del genio. Lo que nos interesa es ver en perspectiva histórica, con la posición de nuestro tiempo, como y de qué manera este hombre hablo de la eternidad, del alma humana que es eterna.

Y lo que Él ha llevado a través de su música, lo que nos dejó, se reflejó más tarde en el arte de solo dos personas, que se pueden considerar como sus musicales “parientes”. La primera persona es Shostakovich en su estado muy nervioso, casi histérico, porque sabemos que vivió en constante confrontación con el totalitarismo. Por supuesto, su alma era muy distorsionada por el dolor y la pena. La segunda persona es Stravinsky, con su mirada irónica, pero con las mismas raíces y la misma sangre eslava. Nos dejó las mismas armonías (18:05-18:09), que luego pasaron a manos de Debussy y constituyen la base de su cosmos.

¡Pero mira, que parentesco de las almas! ¡Como todo esto es vaga! Es la misma alma multinacional, con las mismas raíces, puros y bellos, que crea cosmos musical único. En nuestro pequeño planeta volamos con estas armonías que los representantes de diferentes nacionalidades han creado en su arte, refractado a través de sus destinos nacionales y personales, las armonías que nos dan la capacidad de oír, ver y analizar.

Pero volvamos a nuestras “Catacumbas”. Vamos a tratar de hablar con la Esfinge de Modest Petrovich. Por lo que hemos visto, está en esta hipostasis (19:04-19:07), luego se pasa a esta (19:08-19:12).

El mismo se cifra en todas partes, poco importa que lo hace consciente o inconscientemente. Pues, recordamos el inicio (19:24-19:26) vamos en las catacumbas (19:28-19:31), es el mismo movimiento, pero ligeramente deformado. Aquí, en las catacumbas y más aún es Modest Petrovich (19:36-19:38).

El sigue siendo el mismo, pero en un estado diferente, lo que ya es un ego que expreso con pentatónica eslava, primero en mayor, luego en menor, y después como el de más allá. Por eso ya estamos viendo esta hipostasis de Esfinge de piedra (20:18-20:21) . Y entonces es el movimiento a la baja (20:24-20:26) – el hombre se derrumba en el más allá. El hombre cae en el infierno. El hombre muere. (20:36-20:40).

Son técnicas de composición absolutamente obvias, porque vemos y asociamos sus, y nuestras, ideas y emociones con toda la historia de la humanidad. En cristianismo y en el periodo precristiano la muerte siempre está asociado con un descenso hasta el núcleo de la tierra o una caída gigantesca directamente al fuego del infierno. Incluso si volamos en el cielo, el momento de la muerte siempre está asociado con este proceso: la caída (21:17-21:22)

Pues, descubrimos que es Modest Petrovich quien está en la imagen de la Esfinge.¡Es interesante! Ahora tratamos de hacerle hablar para ver de lo que es. Así, las catacumbas, pero los que hablan (21:48 – 22:10) Modest Petrovich pidió tocar la segunda nota en voz muy baja. La primera en voz muy alta y la segunda con mucha suavidad. Y la tercera nota….  Él quiere que nosotros “calentemos” poco a poco la tercera nota, marca aquí “Crecendo”, el aumento de sonido.

Tenga en cuenta que esto va de sonido suave,” Piano”, hasta una enorme  “Forte”! Esto significa que estamos obligados a “avivar” la nota en tremolo y convertirnos en co-autores, en vez de ser los intérpretes ciegos de estas Esfinges estancados que no” quieren” hablar con nosotros hasta que desciframos su misterio.

Por lo tanto…. (22:37-22:44)También tenga en cuenta que al llegar a dos Forte (22:46-22:49), si tocamos de forma mesurada, como todo el mundo lo toca, no podemos hacer lo que luego nos pide el compositor. En primer lugar, no vamos a ser capaces de conseguir amplificación y pasar de Piano a Forte. En segundo lugar, Él quiere que toquemos centrando con fuerza en cada segunda proporción rítmica. Es imposible tocar de manera sostenida. Así que tenemos que improvisar, hacer los trémolos, solo entonces lo lograremos. (23:15-23:42)

Ahora la Esfinge comienza a hablar con nosotros (23:43-23:55Tenga en cuenta que cada Esfinge tenemos que tocarla con una técnica diferente, para que habla con nosotros en la manera más sincera y honesta.

Al llegar a este punto (24:05-24:19), es necesario hacer el sonido extenderse en forma de onda. ¿Por qué? Quiero que escuche.

¿Recuerde lo que dije acerca de las orquestas gitanas, las vigilias de Mussorgsky en el restaurante “Maloyaroslavez”, su alcoholismo, consumo de alcohol y sus caídas? ¿Acerca de sus alucinaciones, la perdida de la conciencia, la histeria (24:39-24:41), y la quitarra “de Sorokin”, que ya estaba en San Petersburgo? La quitarra que Sorokin tocaba es la de cien años. En los años 60 del siglo XX hemos escuchado Sorokin con la misma quitarra que Modest Petrovich pudo escuchar en corro o una orquesta gitana. Míralo, ¡cual es la relación de los tiempos!

Entonces (25:06-25:11), nos oímos en esta Esfinge orquestas gitanas, así que tenemos que hacerle hablar con los sonidos de este tipo de orquestas – con címbalos, balalaika, quitarra, Uds. lo saben perfectamente. También hay que imaginar el carácter. ¿Qué tipo de personaje? Podemos asociar Modest Petrovich solo con Dmitrii (Mitya) Karamazov o con el excelente Fedor Protassov de “Cadaver viviente” de Tolstoi. Estos son bellos caracteres rusos, increíblemente sensibles, casi asocial, que viven dentro de la bohemia rusa – mortal, homicida y suicida.

Aquí (26:07-26:19) nos referimos a las ciertas entonaciones musicales de terribles dramas gitanos que sonaban en las profundidades del alma de Modest Petrovich.

Por cierto, esta música fue uno de los más destacados entre los que resonó en el alma de Shostakovich, El mismo lo dijo (26:45-27:12). Y al final de nuestra conversación con la Esfinge, si lo llamamos así, vemos a un hombre llorando, un hombre como Dmitri Karamazov o Fedor Protassov , es decir, un verdadero hombre ruso (27:15-27:33).

Aquí, en la última parte vemos la real crisis histérica de un hombre, el proceso de su ahogamiento en el mar de la bohemia rusa, con la orquesta gitana, completamente fuera de control, autodestructivo (27:55-28:13) Es prácticamente una escena de cine – la explosión de la desesperación de un héroe ruso. (28-24-28:40)

Y aquí hay, literalmente, un desmayo (28:26-28:55) e interconexión de Modest Petrovich en su “hipostasis de paseo” con el espíritu de Hartmann. En otras palabras, El cayo, había una crisis histérica, sufrió un desmayo y su alma voló (29:00-29.17), a veces hacia arriba, pero a veces hacia abajo…..

Stasov, que apenas algo entendía en la música de Mussorgsky, decía que en este momento Modest Petrovich, según sus pocas palabras lacónicas, se imaginaba muerto, imaginaba que Hartmann le toma de la mano y se van juntos (29:36-29:48); allí, en el Cuadro, hay cráneos. Esta historia no tiene ningún lenguaje musical. Aquí todo es muy diferente, todo es muy personal (29:54 -30:07).

Vemos aquí el alma de Modest Petrovich, que después de las subidas al paraíso cae a infernales paisajes (30:26-30:45), con un miedo enorme. Vemos ya las imagines del mundo del más allá, dibujados con los métodos más sencillos. Es muy simple, hay solo dos voces: el bajo duplicado y la voz de arriba hace trémolos; si, para expresar estos colores maravillosos no es necesario hablar demasiado.  Es el mismo fenómeno tanto en la literatura, como en la poesía, y la música es su hermana, abarca todas estas Artes: con su brevedad y laconismo, con las emociones muy profundas se convierte al Universal. (31:17-31:37). Y luego viene la serenidad.

¿Por qué he dicho que es el centro neurálgico de la obra? Porque vemos aquí un verdadero colapso del hombre, con un desmayo claramente presentado, la crisis histérica, la perdida de conciencia, la escapada a otros ámbitos, ya en el mundo del más allá. Por supuesto, es el centro de drama y este drama es épico.  Por eso, nos hace pensar de Homero y pasiones egipcias. (32:09-32:37).

Modest Petrovich nos abrió su corazón y alma, todo su estado de la mente y lo describió. Hemos visto en la música a un verdadero héroe ruso que conocemos de la literatura, como he dicho antes: Mitya Karamazov y Fedor Protassov, estos increíbles personajes descritos por nuestros increíbles literatos. (32:41-32:55) Y aquí lo tenemos en el shell, en la vida, expresada en la música. Eso es el verdadero héroe ruso y su confesión. Es experiencia totalmente única que viviremos siempre con él, con el pueblo ruso, con la conciencia y el alma rusa. Eso es el monumento al alma rusa, a los aquellos que ya no están con nosotros y nunca volverán.

Esta obra y especialmente este centro neurálgico, “Catacumbas”, con las elevaciones y las caídas al mundo del más allá, el encuentro con el espíritu del amigo, el miedo, – todo esto provoca muy vivas emociones, experiencias dramáticas, cinematográficas, audiovisuales, así, como ninguna otra forma de arte, ninguna otra obra no puede dar. Por ello estaremos agradecidos a Modest Petrovich por el hecho de que dejo para la eternidad lo que se ha ido de este planeta para siempre.

Gracias.

“Catacumbas” [34:02]

Traducido por  Ludmila Lubovskaya

 

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